Su reflejo

Por alejandra el noviembre 10, 2017 - Regresar

Mientras le hacían esta entrevista a Carolina Herrera hubo algo que llamó mucho mi atención. Cuando le preguntaron qué necesitaba una mujer para saber si estaba bien vestida antes de salir, su respuesta –sin pensarlo- fue: un espejo. Y aclaró: “Este es tu fiel aliado, un espejo de cuerpo entero”.

Y sí que lo es. Nuestro aliado.

¿Cómo podríamos vivir sin él? ¡Es nuestra prenda básica! Creo que es algo que nos caracteriza a todas. En el espejo ajustamos detalles de nuestro maquillaje, probamos prendas de vestir una y otra vez, intentamos distintos peinados…

El espejo nos refleja. Nos muestra tal cual somos. Nadie tiene más paciencia que él, pues permanece en silencio mientras duramos horas y horas arreglándonos. Parece que es la mejor idea que inventaron para nosotras.

Amigas, al pensar en esta sección surgieron tantas ideas. Aquí encontrarán tips para saber cómo vestirse en cada ocasión, secretos de cómo cuidarse y mantener un buen estado físico. No obstante, al meditar por dónde iniciar, el Espíritu Santo me mostró un espejo. Un poco desconcertada, no entendía ni sabía qué tenía que ver esto con lo que pensaba escribir. Pero como siempre, Él decidió.

La principal función del espejo es reflejar. Y aunque sea un objeto tan indispensable y práctico, también se puede convertir en una zona de complejos. Como mujer, hija y sierva de Dios debes tener cuidado con esto. Puedes expresar una sonrisa en público pero si no estás satisfecha contigo, lo que te servía para perfeccionar tus detalles de vestido, maquillaje y peinado, se puede convertir en tu aliado para ver reflejadas imperfecciones, debilidades, problemas, conflictos, complejos…

Permíteme hacerte una pregunta, ¿por qué el enemigo no tentó a Adán en la creación, sino que se acercó a Eva primero? ¡Ja! Porque el liderazgo de la mujer es por influencia. La mujer fue diseñada por Dios con capacidades para estremecer al mundo entero si es necesario. Sin embargo, escuchar y consentir la voz incorrecta, te debilita, te incapacita. Eva escuchó a la serpiente.

Mira lo que dice Génesis 3:4-6: “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella”.

La engañó. Luego se acercó a su esposo, le dio de comer y todo cambió.

Su propósito, su diseño… Hasta la historia de la humanidad.

Por una persona. Una mujer.

Por esta razón, debes saber que los complejos e inseguridades te agotarán, mujer, te robarán energía, fuerzas… Y hasta tu propósito. El espejo no debe ser un lugar para ver reflejadas tus debilidades, tu dolor, tus pérdidas, tus imperfecciones; porque si así lo ves, te encuentras en una etapa de estancamiento que no te permitirá avanzar.

Domina ese tiempo y cada vez que estés delante de ti misma y te puedas ver, declara la Palabra de Dios en ti. Mira a una mujer tan resistente como la piel del rinoceronte y con un corazón tan frágil como la paloma, tal como Cindy Jacobs lo afirma.

No te dejes engañar. Tú eres fuerte, hermosa y perfecta para cumplir el plan del Creador. Tu influencia ha sido asignada para un tiempo en específico para cambiar la historia. ¿Lo entiendes? Debes aprender a estar satisfecha y agradecida con tu diseño. Este es el temor y pérdida más grande del enemigo, pero el mayor gozo y victoria del cielo: una mujer satisfecha.

Porque créeme, si entendemos nuestra posición, podremos levantarnos con autoridad, poder e influencia. Y saber que para nosotras, al igual que para nuestro Dios, nada es imposible.

Él Espíritu Santo habita en ti, en mí. Doncella: tu vida está decretada para triunfar. Eres perfecta porque lo reflejas a Él, a tu Señor. Y de ahora en adelante, frente a un espejo, lo verás a Él en ti. Porque fuiste creada a Su imagen y semejanza (Génesis 1:26). Es decir, que tienes Su carácter y Su belleza.

Tienes Su reflejo.


  1. si entendemos nuestra posición, podremos levantarnos con autoridad, poder e influencia. Y saber que para nosotras, al igual que para nuestro Dios, nada es imposible. TREMENDO! mil gracias ale.

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