¡No tengo tiempo para nada!

Por alejandra el octubre 13, 2020 - Regresar

 

“Ale, tú no me entiendes. Tú eres soltera, vives con tus papás y trabajas de lleno en tu empresa. Yo, soy mamá soltera, debo cuidar a mis hijos, trabajar, liderar y atender mil requerimientos más al día. La rutina me está agotando. Me levanto corriendo y así paso todo el día: de prisa. Y ahora peor, porque tengo todo en casa: la escuela, el trabajo, ¡y todos demandan de mí! ¡No tengo tiempo para nada! ¡Me voy a enloquecer!”.

 

¿Cuántas mujeres se identifican con Lourdes? (Ahora, quiero que sepan que “Lourdes” es un nombre que utilicé para ejemplificar la necesidad de las mujeres en este tiempo). Estamos saliendo de una pandemia de largos meses. La pandemia en sí no ha terminado, pero la economía debía reactivarse, así que seguramente más de una ha regresado a su rutina habitual.

 

Una de las preguntas que más me hacen es: “Ale, no tengo tiempo para nada. ¿Qué puedo hacer? ¡Ayúdame!”. Mi respuesta quisiera ser que te daría más horas al día, pero eso sería imposible.

 

Lo primero que quiero decirte es que sí tienes tiempo: tienes 24 horas que Dios te regaló. 24 horas que puedes utilizarlas y aprovecharlas al máximo. Lo que debes hacer es aprender a priorizar tu vida. ¿Qué es priorizar? Reconocer lo que es verdaderamente importante. ¿Valdrá la pena que dejes de hacer algo importante por algo urgente o que requieren que sea “de inmediato”? Creo que como mujeres debemos entender la importancia de la planeación y la organización.

 

Si crees que eres la persona más solicitada, es porque no has analizado la vida de Jesús. Ciertamente Él era muy requerido por la gente. Desde que se levantaba, hasta acostarse, lo seguían multitudes y muy pocas veces podía encontrar espacios a solas.

 

#AleTeAconseja

 

  1. Toma una hora a la semana para tener la reunión más importante: contigo misma. Planifica tu semana. En este espacio escribirás todo lo que tienes que hacer la siguiente semana. Luego, asigna las actividades a cada día.
  2. Deja listo todo lo que te tome más tiempo con anticipación. Por ejemplo: si cada día gastas tiempo pensando qué cocinar, ve un paso adelante y planifica la comida de la sigueinte semana el fin de semana. Y si puedes, porcina y prepara las comidas. También si es la ropa u uniformes, déjalos listos. Maximixa tu tiempo.
  3. Escoge un día o jornada en la semana para descansar y desconectarte junto a tu familia. El descanso es necesario. Recargará tus fuerzas y te permitirá pensar con claridad.
  4. Identifica cuáles son las prioridades que Dios tiene para ti en esta etapa de tu vida. ¿En qué y quiénes Dios quiere que inviertas tu tiempo y fuerzas?
  5. Diferencia los roles. Cuando estés con tu esposo, sé su esposa. Cuando estés con tus hijos, sé su mamá. Cuando estés en tu empresa, sé jefe. Tu esposo e hijos no neceistan un jefe, necesitan a su esposa y mamá.

 

¡Espero que haya sido de bendición para ti!


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