El poder de las relaciones

Por alejandra el agosto 4, 2020 - Regresar

Con quien te relaciones, es tan importante, que puede traer el milagro que estás esperando.

 

Hay cosas que llegaran a tu vida, no por ti, sino por quienes has decidido tener cerca de ti. Así mismo, hay cosas que no llegaran a ti, a causa de gente que está cerca de ti.

 

Es muy cierto: hay gente que suma y multiplica y otra que resta y divide. Nosotros tenemos el control, dado por Dios, para permitir el acceso a personas a nuestras vidas. Tenemos la libertad de escoger con quién relacionarnos y con quién no.

 

Lo que me impresiona de esto, es que hay tanto poder en las relaciones, que pueden desatar milagros en nosotros cuando ni aún, nosotros mismos, tenemos fuerzas y ánimos para continuar y creer.

 

Yo quiero unos amigos como estos cuatro:

 

“Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro” (Marcos 2:3).

 

Estos cuatro amigos, escucharon la fama de Jesús. Ellos sabían que “este hombre” había hecho grandes milagros. Así que cuando supieron que había llegado a Capernaum, corrieron a su encuentro, cargando entre ellos a su amigo el paralítico. Tanta era la multitud que no podían alcanzarlo. “Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico” (Marcos 2:4).

 

Ahora, quiero que te imagines esta escena. En la Biblia no se menciona que el paralítico pidió que lo llevaran a Jesús. En realidad, creo que este hombre ya se había acostumbrado a su condición. Sin embargo, tenía gente a su alrededor, “esos cuatro”, que no se daban por vencido. Ellos seguían creyendo que un día su amigo caminaría y daría gloria a Dios. Así que no tardaron en accionar como fuera, en fe, hasta recibir su milagro.

 

Hicieron una abertura en el techo, bajaron a su amigo, encontraron a Jesús. ¿Y qué crees que pasó?

 

“A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa” (Marcos 2: 11 – 12).

 

¡Wow! ¡Qué milagro! Este hombre que estuvo por tanto tiempo en una condición de menosprecio, en un día fue reconocido por todos. ¡Su condición cambió en un solo día! ¿Y sabes que es lo que más me impresiona?  Que no fue por él. Alguien más creyó en él y por él, cuando ni él mismo creía. Alguien más tuvo que llevarlo hasta la persona que podía ayudarlo.

 

¡Bendigo la vida de esos cuatro! ¡Todos necesitamos a esos cuatro en nuestras vidas! Personas que nos impulsen, eleven y nos lleven a Jesús, quien puede ayudarnos cuando nosotros no podemos caminar. Cuando tus fuerzas se acaban, estoy segura que hay alguien, muy cerca de ti, que sería capaz de hacer cualquier cosa para llevarte a quien puede ayudarte. Así sea que tenga que abrir el techo. ¡Júntate con esos!

 

Hay un poder sobrenatural en las relaciones. Pídele hoy a Dios que te rodee de gente de fe. Gente fiel y leal, que haga cualquier cosa por ver ese milagro en ti. Y si ya los tienes cerca de ti, dale gracias a Dios, por esa gran ola de favor.


  1. Laura Silva dice:

    Cuento con unas amigas hermosas que todas en su momento me han acercado más a Dios. Gracias padre por la vida de Eli, Moni y Sandri.

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